Si parece generalmente aceptado que el arte es realizado por y para humanos, ¿por qué a veces lo percibimos tan gélido y distante?.
Entramos en un museo, y ahí está, lejano, frío e incluso a veces separado por un cordón o un cristal. Lo podremos ver, admirar, pero no podemos sentir la calidez de tenerlo cerca, de sentirlo en todos los niveles que la capacidad de comunicación nos permita, sentir el tacto, el olor.
Es lo que yo echo en falta, siempre he creído que las obras de arte debían ser hechas para disfrutar con los cinco sentidos.
Vista.- Recrearse con la luz, el color, los contrastes...
Oido.- Saber escuchar, pues tienen muchas cosas que contarnos.
Olfato.- Impregnándonos de los pigmentos, aceites, disolventes, tela, papel, madera, etc.
Gusto.- ¿Quien mirando el cuadro "Muchachos comiendo uva y melón" de Murillo, no se le ha hecho la boca agua con el melón o yendo mas allá a imaginado la uva convertida en vino.
Tacto: sentir su textura, curvas, aristas.... Pasear nuestras manos por toda la obra, abrazarla, como el que abraza en tronco de un viejo árbol en el bosque y se siente uno con él y con universo.
Recuerdo como anécdota personal una visita al museo "Pablo Gargallo" de Zaragoza ante la belleza de su obra, la fustración de no poder acariciarla.
Entramos en un museo, y ahí está, lejano, frío e incluso a veces separado por un cordón o un cristal. Lo podremos ver, admirar, pero no podemos sentir la calidez de tenerlo cerca, de sentirlo en todos los niveles que la capacidad de comunicación nos permita, sentir el tacto, el olor.
Es lo que yo echo en falta, siempre he creído que las obras de arte debían ser hechas para disfrutar con los cinco sentidos.
Vista.- Recrearse con la luz, el color, los contrastes...
Oido.- Saber escuchar, pues tienen muchas cosas que contarnos.
Olfato.- Impregnándonos de los pigmentos, aceites, disolventes, tela, papel, madera, etc.
Gusto.- ¿Quien mirando el cuadro "Muchachos comiendo uva y melón" de Murillo, no se le ha hecho la boca agua con el melón o yendo mas allá a imaginado la uva convertida en vino.
Tacto: sentir su textura, curvas, aristas.... Pasear nuestras manos por toda la obra, abrazarla, como el que abraza en tronco de un viejo árbol en el bosque y se siente uno con él y con universo.
Recuerdo como anécdota personal una visita al museo "Pablo Gargallo" de Zaragoza ante la belleza de su obra, la fustración de no poder acariciarla.

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